Ha muerto Steve Jobs.
Me sorprendió la noticia porque hacía muy poco que había renunciado a seguir al frente de Apple, aunque por experiencia sé que el de páncreas es de los cánceres más mortíferos.
En fin, que lo siento, pese a que me considero un maquero “discrepante”: uso y adoro el Mac, pero no me creo especial por usar Mac. En el trabajo tengo Windows XP y voy tirando y a mi adorable PowerBook Titanium le acabo de instalar Debian precisamente porque Jobs decidió que a los macs PowerPC se les iba a “acabar el chollo”. Muchas cosas de Steve y sus muchachos de hoy no me gustaban, pero creo firmemente que él era un genio.
Dicho lo cual, me gustó mucho el homenaje que le hicieron en la web de Apple (www.apple.com). Una foto y una composición sobrias y elegantes que por su sencillez me han impactado. Como casi siempre me ocurre con esta gente.
Ésta es la imagen (sobran las palabras):
